Manifiestamente mejorable

Por todas partes sólo se escucha hablar de crisis económica, como si fuera una novedad, cuando el estado habitual del ciudadano es estar en crisis permanente.

Pero esta crisis que nos venden no tiene importancia, la verdadera y profunda crisis que nos afecta proviene de la monótona insistencia de la maquinaria que el sistema hace funcionar cada mañana, cada vez que millones de despertadores suenan indiferentes al paso del tiempo, al ruido de los acontecimientos.

Cultura o idiotez, ser o no ser, esa es la cuestión.

Porque el sistema es implacable y llega al punto de hacernos entender la cultura como el conjunto de actos, eventos, actividades, jornadas, exposiciones y demás manifestaciones organizadas por políticos, agentes culturales, bancos, cajas de ahorros, parroquia, etc. y todo aquello que con la excusa cultural sea factible de aparecer publicitado con su dosis de diseño y su ración de logotipos.

cultura futura nace porque entiende que cultura es –lo que proclama cualquier diccionario al uso– el “conjunto de conocimientos adquiridos por la persona que permiten desarrollar el sentido crítico y el juicio” y, por extensión, el “conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artístico, científico, industrial, en una época, grupo social, etc.”

Por lo que actividad cultural sería la suma de acciones dirigidas a reforzar el significado profundo de tales definiciones.

Entendemos que la mayoría de las acciones culturales que se desarrollan desde las entidades, instituciones, administraciones y demás agentes sociales, pertenecen al ámbito exclusivo de la difusión cultural y no llegan a inmiscuirse en la esencia de lo profundamente cultural.
El sistema proclama la cultura como la “industria cultural”, como la materia prima para el desarrollo de un producto de consumo, de un artículo más en el catálogo del mercado global.
Desde cultura futura queremos ejercer el derecho a defender la cultura como lo que siempre ha sido, un territorio para la libertad, para la identidad y la hospitalidad, para el intercambio y el disfrute, una gran plaza para la convivencia, y el territorio natural para la supervivencia de los creadores.

No sabemos qué camino tomar ni que acciones emprender, de momento estamos aquí para compartir una ilusión —que no es poco—, para generar confianza y para poner nuestro espacio, físico y mental, a disposición de auténticos generadores de cultura.

No hay plan, no hay estrategia, no hay subvención, quizás sólo queramos tener las cosas claras y reunirnos de vez en cuando para celebrar que seguimos vivos a pesar de tanto ruido impuesto.

Invitamos a todos los creadores a conocer El tinglao de Zapatones y les invitamos a desarrollar sus propuestas en este espacio que desde hoy abrimos al mundo.

Mérida, 29 de noviembre de 2008

1 comentario:

  1. ¡Y me gustó leer lo que leí!
    (Y no pude poner mi nombre ni mi blog ni mi nada. Soy la anónima María Wernicke y mi blog es mariawernicke.blogspot.com) ¡Saludos!

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